Existen plantas medicinales para quemaduras, siempre
y cuando estas sólo hayan afectado a una pequeña zona y
dañado sólo la capa exterior de la piel. Pulpa de aloe,
ungüento de caléndula, compresas de hamamelis, son plantas
medicinales para quemaduras.
Si las quemaduras caseras o solares afecta sólo a una pequeña
zona de la piel puede ser tratada en casa con los siguientes remedios
naturales.
Pulpa de Aloe vera para las quemaduras
El aloe vera es la planta más eficaz para todos los problemas de
piel. Tiene una cantidad impresionante de vitaminas, oligoelementos y
agua que calman, hidratan y regeneran cualquier alteración cutánea.
Utilizada del natural se cortan las hojas más antiguas de la parte
inferior de la planta de aloe de más de tres años de edad,
se abren por el centro y se aplica su pulpa sobre la piel. También
podemos encontrar en tiendas de productos naturales cremas con un 99%
de concentración de aloe vera.
Ungüento de Caléndula para las quemaduras
Los principios activos de esta bella flor ayudan a solucionar eficazmente
quemaduras, a reducir la hinchazón y una posible infección.
El ungüento de caléndula se encuentra comercializado por diferentes
marcas de cosmética natural y se aplica directamente en forma de
masaje por la zona enrojecida.
Compresa de hamamelis para las quemaduras
La hamamelis (Hamamelis virginiana) es un excelente antiséptico
y astringente que evita la infección y hace mínima la hinchazón
de la piel. Para ello lo más apropiado es el agua destilada de
hamamelis muy fácil de encontrar embotellada en farmacias y tiendas
de dietética. Mojamos una gasa en la destilación y la aplicamos
en forma de compresa sobre la quemadura. Se retira cuando esté
seca.
En la despensa para las quemaduras
La patata cruda rallada aplicada con una gasa en forma de cataplasma es
un gran calmante y refrescante produciendo un alivio instantáneo
de la piel quemada. La miel aplicada externamente es un excelente recurso
para ayudar a prevenir la infección. Bañar suavemente la
piel con bicarbonato sódico o té negro frío también
han sido remedios calmantes y curativos de la medicina tradicional.
Autor: Luisa Martín
Naturópata y diplomada en Herbodietética
enbuenasmanos.com